Originario de Calabria, de donde le viene su sobrenombre, este pintor del
Barroco Italiano se inició en el grupo de los
caravaggistas, en cuya escuela se inclinó por los retratos de grupos de jugadores de naipes.
Viajó por toda Italia, incluso es posible que conociera
España y
Flandes, importantes núcleos artísticos. Según avanzaba su estilo, se inclinó hacia un barroco decorativo con el cual decoró interiores de iglesias, con magníficos conjuntos al
fresco.
Tras la peste de Nápoles de 1656, que acabó con numerosos pintores, Preti se hizo cargo de la mayor parte de los encargos de la zona.
A partir de 1661 se retiró a Malta, donde pasó el resto de su vida.