Natural de Amberes y discípulo de
Pieter Brueghel el Joven, conoció a la flor y nata del
Barroco en su país: íntimo de
Rubens, colaborador de
Jordaens, cuñado de
Cornelis de Vos, también trabajó con
Van Dyck y Janssens.
Esta magnífica posición y su talento artístico hicieron que su obra se difundiera en un amplio mercado. Supo transmitir el sabor dinámico del barroco a sus composiciones sobre escenas y bodegones de caza.
Para Rubens, a quien conoció cuando ambos acababan de regresar de Italia, pintó fondos de flores, frutas y animales. A cambio, Rubens pintó figuras en los cuadros de Snyders. Este tipo de colaboración era muy frecuente entre los pintores colegiados en el mismo gremio, ya que cada cual podía especializarse en aquello que mejor se le daba, y pintar en los cuadros de los demás a cambio de su ayuda.
Snyders colaboró de esta manera no sólo con Rubens, sino también con Jordaens y Cornelis de Vos.