Adriaen van de Velde forma parte de una ilustre familia de pintores holandeses, de los que destacan su tío Esaias, su padre Willem, el Viejo, y su hermano, Willem, el Joven. Adriaen fue importantísimo para España, puesto que multitud de sus pinturas se importaron para formar parte de las colecciones reales, junto con pinturas de
Van Goyen y
van Ruysdael.
Sus obras son pequeños
lienzos con figuras, animales, retratos, bodegones, escenas de costumbre y paisajes. Su estilo fue formado por las enseñanzas de su padre y por la pintura italiana.