Pintor del
Barroco Centroeuropeo, su estilo lo delata como seguidor de
Rubens y
Van Dyck, sus modelos más inmediatos.
Su faceta más diestra era la retratística, tal vez por influencia de Van Dyck, que inició la línea inglesa de un retrato intimista y delicado, que Cornelis de Vos supo interpretar perfectamente en su propia obra, especialmente a la hora de retratar niños.
Además cultivó otros géneros de moda, como la pintura de historia, la mitología, los cuadros religiosos, el bodegón y el paisaje.