Nacido en Flandes a finales del siglo XV, Marinus van Reymerswaele trabajó al tiempo que Quentin Massys, y se vio influido por la pintura alemana del momento, dentro de la órbita del
arte flamenco.
Se especializó en retratos de la capa de grandes comerciantes y alta burguesía mercantil de su país, llegando a realizar auténticas sátiras de los banqueros y los usureros. Su pintura alcanzó un gran éxito en España e Italia, donde se la importó con frecuencia. Una de sus obras más conocidas, el
Cambista y su mujer, puede admirarse hoy en el
Museo del Prado de Madrid.