Combate entre los macedonios de
Filipo II y los griegos, que tiene lugar en el año 338 a.C. La victoria de los macedonios se debe, en gran medida, a la acción de su caballería, comandada por
Alejandro. Resultados del conflicto son un duro castigo para la polis de
Tebas y una paz generosa para
Atenas.