Antaño atribuido a A. van Utrecht, es obra característica de la habilidad ejecutiva y compositiva de
F. Snyders. El aparatoso esquema compositivo de este bodegón, en el que interviene la figura humana pintada por
Rubens, responde a una fórmula en boga ya en el siglo XVI entre los pintores flamencos. Su grandiosidad y opulencia decorativas es un fiel reflejo del gusto de Flandes por exponer, amontonándolas, toda clase de viandas entremezcladas con piezas de caza y cacharros de cocina, hasta llenar literalmente la superficie del cuadro.