El grupo más importante y numeroso de exvotos ibéricos corresponde a los de bronce, fabricados a la cera pérdida, y encontrados, sobre todo, a miles en los santuarios jienenses del
Collado de los Jardines, en Despeñaperros, y del Castellar de Santisteban, y en mucho menor número en el de Nuestra Señora de la Luz, en Murcia, y otros lugares. La variedad de estos exvotos es extraordinaria, desde piezas de buen arte, que resumen a escala reducida los modelos de la escultura mayor, a piezas muy sencillas o muy toscas, a veces una simple lámina más o menos alargada, con una sumaria indicación de la cabeza y las extremidades.