Durante el siglo VI fue muy abundante la producción de dípticos en marfil, que constaban de dos o más tablas de marfi unidas por charnelas metálicas. Normalmente, la finalidad de los mismos era conmemorar algún acontecimiento tanto civil como religioso o militar. En este caso, se trata de un detalle de la tabla que ilustra el comienzo de los juegos, inaugurados por el cónsul. Esta bailarina y otra figura similar, flanquean la figura de Flavius Anastasius mientras que en la zona inferior encontramos los
portaestandartes con los caballos.