Descendiente de una familia de aristócratas romanos, ocupó el cargo de prefecto de Roma. En el año 469 fue nombrado obispo de Alvernia de Clermont-Ferrand. A esta época corresponden sus cartas más patrióticas y de tono religioso, donde sigue las pautas de
Plinio el Joven. Su legado literario se completa con sus poesías, caracterizadas por exponer gran variedad de temas. Sus creaciones de corte profano se asemejan a las composiciones de
Claudiano. En general, su estilo literario se distingue por emplear un tono excesivamente retórico y afectado.