Cabeza del gobierno andaluz, ante los
ataques musulmanes siempre defendió la plaza de Ceuta. Sin embargo, con la coronación del rey
Rodrigo mostró su apoyo a los descendientes de
Witiza, a quienes se les
arrebató la corona en el año 709. Al no contar con un contingente y un apoyo lo suficiente poderoso para hacerle frente al nuevo monarca, buscó ayuda en el pueblo musulmán, ofreciendo Ceuta a cambio de su apoyo militar. Cuando tuvo lugar la
Batalla de Guadalete en el año 711, tras la victoria árabe, Julián fue encarcelado y despojado de sus bienes. Nunca más se supo de su destino.