Su tío era Eugenio III, que había sido arzobispo de
Toledo. De su educación fue responsable
san Isidoro, arzobispo de Sevilla. Ildefonso fue ordenado presbítero de san Eladio en el monasterio Agaliense. En el año 653 asistió al Concilio de Toledo, donde profesó
Recesvinto y un lustro después fue nombrado sucesor de su tío Eugenio III en calidad de arzobispo de Toledo. Es autor de "De la virginidad de la madre de Dios", "Cartas", Opúsculo sobre el pan eucarístico" etc. Es una de las principales
fuentes para el estudio de la época.