Estudió en el monasterio servitano, siguiendo los consejos de san Donato. Fue nombrado obispo de Valencia. Fue uno de los integrantes del III Concilio de Toledo. Este y
san Leandro se encargaron de la redacción de los 23 cánones sobre la disciplina eclesiástica. Su obra "Varones ilustres" provocó la admiración de
san Isidoro.