Desde muy joven ingresó en las filas del ejército y fue ganando posiciones hasta convertirse en coronel. A las órdenes de
José Bonaparte, entró en España y luchó en la
Guerra de la Independencia. Tras sitiar Ávila en 1809, fue nombrado general de división. En este tiempo se enfrentó a
El Empecinado y su labor fue reconocida al otorgarle el título de conde. Desde 1812 ocupa el cargo de gobernador de Madrid. Aprovechándose de esta circunstancia se apropió de obras pertenecientes a colecciones reales y museos, de autores como
Velázquez,
Murillo o
Goya. Sólo algunas de estas obras fueron devueltas al término de la guerra. Ante el
fracaso de las tropas galas, se vio en la obligación de ayudar a José I a salir del país. Estando ya en Francia participó con
Napoleón en la Campaña de los Cien Días. Es autor de algunas obras, donde relata temas relacionados con el ejército. De éstas cabe destacar "Memorias" o "La aventura tirolesa".