Tras cursar la carrera de Derecho, comenzó su trayectoria laboral como abogado. Perteneciente al
Partido Conservador con
Cánovas al frente, desempeñó el cargo de diputado en tiempos de
Amadeo I. Durante el reinado de
Alfonso XII continuó su actividad política como Gobernador Civil. Con Cánovas reemplazó a
Francisco Romero Robledo en el Ministerio de Gobernación. En tiempos de la regente
María Cristina de Habsburgo-Lorena, encabezó el Ministerio de Gracia y Justicia, y luego regresó al Ministerio de Gobernación.
En la década de los noventa, ingresa en las filas de la facción disidente conservadora, que lideraba
Francisco Silvela. Con éste en el poder fue ministro de Hacienda en dos ocasiones, coincidiendo en la segunda legislatura con la mayoría de edad de
Alfonso XIII. En esta época realizó una
reforma económica de gran envergadura, un paso adelante para solucionar los problemas económicos del país. No obstante, la creación de nuevos impuestos desencadenó la oposición del pueblo. En estos años tuvo que enfrentarse a
Antonio Maura, que acabaría desplazándole dentro del partido. En 1903 y 1905 fue presidente de gobierno. Perteneció a la Real Academia de Ciencias Morales y Políticas y a la Real Academia Española.