Inició su trayectoria militar con 17 años en la Academia Militar de Toledo. Tras una valerosa actuación en el frente de Marruecos, Mola fue ascendido a general en el año 1924. Director General de Seguridad con
Berenguer, se ganó el odio de amplios sectores republicanos, que, tras la proclamación de la
República, lograron que se le procesase y expulsase del Ejército. La ley de amnistía de 1934, dictada por
Alejandro Lerroux, le permitió volver al Ejército.
Mola se opuso a la
reforma militar propugnada por
Azaña, pues veía en ella un propósito político de "trituración" de un Ejército del que desconfiaban los gobernantes republicanos.
Pasó un tiempo en Marruecos, donde fue
nombrado alto comisionado del territorio español del norte África, durante el
segundo bienio republicano. En 1936,
Portela Valladares le destinó a Navarra, desde donde dirigió los preparativos del
alzamiento de julio.
Mola fue el líder del golpe de estado del 18 de julio de 1936, en el queestaban implicados también
Sanjurjo,
Franco,
Saliquet,
Fanjul, Ponte,
Orgaz y
Varela.
Tras la elevación de
Franco a la
jefatura del Estado (octubre de 1936), Mola quedó al mando del Ejército del norte. Murió en junio de 1937 en un accidente de avión en la localidad de Alcocero (Burgos). En 1933 publicó "Memorias de mi paso por la Dirección General de Seguridad".