Estudió en la Escuela Superior de Guerra. Al comienzo de su trayectoria militar intervino en las campañas de Cuba y Marruecos. En tiempos de la
República, fue uno de los participantes en la
conspiraciones que se prepararon contra el nuevo gobierno.
Fue el cabecilla de la sublevación en Valladolid y tras imponerse se hizo con la jefatura de la VII División Orgánica. Intervino en la Junta de Defensa Nacional de Burgos, apoyando a
Franco para la
jefatura de Gobierno. Mientras duró la
lucha, estuvo al mando del I Cuerpo del Ejército y luego del Ejército del Centro.
En tiempos de paz, le nombraron teniente general de la Capitanía General de Madrid y luego del Consejo Supremo de Justicia Militar. Junto con otros militares envió una carta a Franco, en la que pedían que se reforzara el régimen existente. Franco le otorgó el marquesado de Saliquet en 1950.