El esplendor de la civilización maya e producirá durante
el periodo Clásico, entre el 1 d. C. y el año 1.000. En estos años se impondrá un
patrón de asentamiento que se reproducirá con más o menos variaciones en distintos lugares del sur mesoamericano, mientras que
la estructura social y política alcanzarán una gran complejidad.
La religión y el pensamiento científico observarán sus mayores logros, alcanzándose importantes desarrollos en la escritura o la astronomía, por ejemplo. Al final del periodo las ciudades mayas sufre una prolongada
decadencia, sin que las causas de la misma estén muy claras en la actualidad.