La cultura en el siglo XVII se basa fundamentalmente en el impacto de
la Ilustración y las ideas ilustradas. La
nueva filosofía eleva la razón a principio rector de las relaciones entre los hombres y entre los hombres y la Naturaleza, e impregnará todos los ámbitos del saber y de la cultura:
la ciencia,
la educación,
el arte,
la literatura o
la música.. El nuevo despertar de un hombre abierto a la racionalidad chocará con la tradición eclesiástica; las críticas ilustradas a la fe por parte de los ilustrados serán
contestadas desde las religiones. Esta apertura del hombre a la cultura y el conocimiento intentará ser llevada por
los intelectuales a la generalidad del pueblo, siguiendo la premisa de que la felicidad de los pueblos puede conseguirse mediante el saber y la instrucción generalizadas.