Las mentalidades, según Ariés, evolucionan a lo largo de la Edad Moderna movidas por tres hechos: a) los cambios en los cometidos del Estado, que instituye nuevas formas de estar en sociedad; b) nuevos tipos de religiosidad, que tienden hacia el
intimismo; c) la creciente
alfabetización y difusión de la cultura. Su acción combinada se traduce en una serie de transformaciones que acabarán convirtiéndose en estructuras coherentes y dando lugar a la
separación definitiva entre el ámbito público y el privado, ocupado éste por
la familia.