La abdicación de
Diocleciano en el año 305 demostrará la falta de eficacia del
sistema tetrárquico sin una figura de peso que lo dirigiera. Esta fecha marca el inicio del Bajo Imperio momento que en el Roma que vive etapas de esplendor -como en tiempos de
Constantino o
Valentiniano I- y épocas de crisis -como la división decretada por
Teodosio y las continuas invasiones de pueblos bárbaros que llegaron a saquear Roma-. En el año 476
Odoacro pone
fin al Imperio Occidental al destronar a
Rómulo Augústulo. El Imperio Oriental o Bizantino resistirá hasta la toma de Constantinopla por los turcos en el siglo XV.
El papel de la Iglesia crisitiana es estos siglos será fundamental al igual que el desarrollo de
los grandes dominios como
causas de la caída del Imperio.