Esta estela, levantada en Sippar para la glorificación de
Naram-Sin (2254-2218), constituye el apogeo del relieve acadio. En una sola escena se conmemora la victoria del rey y de su ejército sobre los lullubitas, belicoso pueblo de los Zagros. La composición, presidida por tres símbolos divinos (dos parcialmente estropeados), centra su interés en la figura del rey, armado y adornado con la tiara de cuernos, el distintivo de los dioses. Llevada a Susa como botín en el siglo XII a. C. le fue añadida una inscripción elamita, visible a la altura de la montaña del relieve.