La amplia temática de los relieves del palacio de Dur Sharrukin, construido por
Sargón II (721-705), ya al final de su vida, tendía a la mayor glorificación del soberano asirio. El tema más celebrado era, obviamente, el de la guerra, siempre con la representación de victoriosas campañas. En algunas escenas aparecen altos dignatarios que ofrecen pleitesía al rey, cuya efigie se recoge, en parte, en el grabado.