En este relieve del palacio en ruinas de
Jerjes en Persépolis, el rey aparece entronizado y con los pies sobre escabel en mayor tamaño que el resto de las figuras, y en una representación muy similar a la de
Darío y Jerjes de
la Puerta de Tripilón. Tras el monarca aparecen un servidor y el portador de armas. La gran calidad técnica y descriptiva del relieve aquemenida queda manifiesto en esta escena.