Joos de Momper continuó la tradición del paisajismo panorámico instituida por Patinir y
Pieter Brueghel el Viejo. La fórmula familiar de colocar las tonalidades marrones en primer plano, las verdes en medio y las de azul claro al fondo, crea la sensación de espacio etéreo, efecto intensificado por las formas oscuras de los pájaros que vuelan contra el brumoso colorido celeste de azul y blanco. En primer plano se halla el usual grupo de figuras pintorescas.