Escultura perteneciente a un grupo llamado "Atenea y Marsyas" realizado por Mirón en los inicios del siglo V a.C. Las miradas de ambas figuras convergían en el suelo creando la típica composición en V de esta época. Aparece la diosa ataviada con un peplo ceñido al cuerpo y casco corintio, mostrando claras semejanzas con el relieve de la
Atenea Pensativa de la Acrópolis, atribuida a
Fidias.