Aunque el escultor griego revela una comprensión perfecta de la anatomía humana bajo el esfuerzo de la acción, sus
figuras, sin ayuda de los ropajes, habrían parecido extraviados e independientes, como bailarinas sin acompañamiento musical; y si examinamos estos relieves más detenidamente, empezamos a reconocer el arte con que varían de ritmo las túnicas flotantes, según el carácter de cada acción. (K. Clark).