La primera imagen del budismo, llamada Capitel de Ashoka, de Sarnath o de los Cuatro leones, simboliza a
Buda predicando a los cuatro puntos cardinales sobre la Chakra o rueda de la Ley, adornada a su vez por otras cuatro chakras y cuatro animales que tradicionalmente simbolizan los vientos dominantes, encargados en este caso de extender la voz de Buda. Debajo, un sencillo cíngulo monacal (austeridad) y la flor de loto (simbolizando la pureza) invertida, que se convertirá en el soporte más frecuente de la escultura y arquitectura indias. Tras la independencia de la India, en 1947, el primer gobierno hindú del pandit
Nehru eligió este capitel como emblema de la unidad y autonomía de la India actual; Ashoka, que unificó el primer imperio indio gracias al budismo, creó esta imagen como símbolo de su poder imperial.