Este relieve junto a otro en el que el animal protagonista es
la leona, eran placas que decoraban el zócalo de una fuente. El caño de la fuente desaguaba por la boca de la marmita caída a los pies del recental. El ambiente es el de un santuario rústico, frecuentado por pastores, como indican los zurrones colgados de las encinas del fondo de los dos relieves. En el de la leona hay además un pinax sobre una ara, una guirnalda, un tirso y una antorcha, sugerente de orgías báquicas nocturnas. El paisaje reúne los elementos típicos del género.