La escultura más famosa de época micénica, tras la el relieve de la
Puerta de los Leones, es este conjunto de figuras de marfil que representa a dos mujeres abrazadas, con un niño entre ambas. Excepcionalmente interesantes son las vestimentas y joyas de tipo creto-micénico que portan los personajes. Se considera una escultura de significado religioso, apuntándose a una representación de Demeter, Perséfone y Iacco, el dios que dirigía la procesión de los iniciados en los Misterios Eleusinios.