Fernando III fue rey de
Castilla y de León al heredar el gobierno de León de manos de su padre,
Alfonso IX (1230), y consiguió el mandato sobre Castilla por cesión de su madre, doña Berenguela (1217), gracias a la muerte de su tío
Enrique I. Apodado el Santo, unificó definitivamente ambos reinos. Conquistó buena parte del sur peninsular a los musulmanes y fundó la Universidad de Salamanca (h.1250).