La sucesión de
Amenofis IV resulta bastante confusa. Parece ser que el faraón que provocó el cisma religioso al imponer la fe de Atón volvió a la religión de
Amón en los últimos momentos de su vida, nombrando corregente a su yerno Semenkhkare, esposo de su hija Meritatón. Semenkhkare gobernó muy poco tiempo, siendo el elegido por Amenofis como el mediador con
el clero de Tebas, aunque desconozcamos cuáles fueron los resultados. Es posible que Semenkhkare y Amenofis IV fallecieran en un corto intervalo de tiempo. Su sucesor,
Tuthankhamón, restaurará el orden religioso de esta confusa época.