Lugalzagesi conseguirá unificar por primera vez el país de
Sumer y establecer un imperio al conquistar las ciudades de Lagash, tras deponer a
Urukagina, Ur, Uruk, Kish y Nippur, alcanzando las orillas del Mediterráneo. Tras veinticinco años de próspero reinado,
Sargón de Akkad derrotaba a Lugalzagesi y conseguía poner fin a la supremacía de los sumerios en Mesopotamia.