Tras el asesinato de
Manishutusu, accedía al trono
acadio su hijo Naram-Sim. En estos primeros momentos de reinado tuvo que enfrentarse con una potente coalición formada por más de veinte reyes, obteniendo Naram-Sim un contundente triunfo según nos cuentan los relatos. Desde este momento el rey acadio impondrá una contundente política de expansión territorial que le conducirá a realizar un amplio número de campañas durante los treinta y siete años que duró su reinado. Siria fue conquistada, al igual que la región de Alepo, la costa mediterránea cercana a Tiro, Susa o el Asia Menor. Pero los lullubi ni los guti fueron pacificados y estos últimos invadieron desde las montañas hasta el Golfo Pérsico, destruyendo todo lo que encontraban a su paso. Naram-Sim mantuvo la integridad territorial de su imperio pero las devastadoras razias de los guti agotaron los recursos del territorio. Estos hechos y su severidad empañan en parte el nombre del más importante sucesor de
Sargón en el
Imperio Acadio que se debilitaba a pasos agigantados.
Sharkalisharri será su sucesor.