A la muerte de
Tudhaliya IV recibió la
corona hitita su hijo Arnuwanda II. En esos momentos se produjo una potente coalición de pueblos occidentales (integrada por la región de Arzawa, los aqueos y Madduwata de Zipposta) que puso en peligro la integridad del reino hitita. Algunos de estos pueblos también intentaron invadir Egipto pero el faraón
Mineptah consiguió rechazarlos, enviando trigo a su aliado hitita en virtud del tratado firmado por
Hattusil III y
Ramsés II. El fallecimiento de Arnuwanda sin hijos provocó que su hermano menor
Suppiluliuma II accediera al trono.