El dominio de
Urartu iniciado con
Ishpuini se va a continuar con éxito en el reinado de su hijo Menua, extendiendo su reino hasta la frontera con el país de
Hatti. Su dominio era tal que el rey de Asiria, Adad-Nirari III buscó una ruta alternativa hacia la meseta irania para evitar el contacto con el poderoso ejército urarteo. Pero el sucesor de Menua,
Argisthi I, no pudo evitar el enfrentamiento con su vecino asirio.