La política expansionista iniciada por
Assurdam II y continuada por
Adadnirari será seguida también por el sucesor de este último, Tukultininurta II. Las fronteras del sur y este del reino serán su centro de atención, sometiendo la zona de Nairi y cobrando un excelente tributo consistente en plata, hierro, bronce, paja, trigo y hombres. En el año 885 a.C. realizó una campaña hacia el Tigris, destruyendo varias ciudades
arameas, y el Éufrates. Las riquezas procedentes de los saqueos y de los correspondientes tributos sobre las zonas sometidas afloraban en Asiria, cuyo esplendor económico vendrá simbolizado por la restauración del palacio real.
Assurnasirpal II continuaría la política expansionista que tan buenos resultados daría a su padre.