Hijo de
Druso, Germánico fue adoptado a la muerte de su padre por
Tiberio, contrayendo años más tarde matrimonio con
Agripina. Se interesó por la carrera militar y a los 22 años participó en la expedición dirigida a Panonia para sofocar la revuelta producida en la provincia. En el año 9 recibió, de manos de
Augusto, la dirección de la provincia de Germania, tras el desastre de
Varo. Cinco años más tarde realizó una expedición expansionista en su territorio, obteniendo un sonado éxito. La provincia de Germania quedaba dominada y la derrota de Varo era vengada. Los triunfos de Germánico motivaron que el nuevo emperador, Tiberio, sintiera envidia por lo que llamó al joven general a Roma donde se le brindó un espectacular homenaje. Su siguiente misión fue en Oriente donde sería enviado con poderes extraordinarios lo que motivó el enfrentamiento con el procónsul de Siria,
Calpurnio Pisón. Durante su estancia en Siria Germánico murió envenenado, apuntándose a Tiberio o a Pisón como los promotores del asesinato.