Emilio Papiniano será uno de los principales cargos públicos durante los reinados de
Marco Aurelio y
Septimio Severo. Su implicación entre los partidarios de Septimio Geta motivó su asesinato por orden de
Caracalla. Gracias a su inquebrantable espíritu y agudeza mental,
Teodosio II y Valentiniano III incluyeron a Papiniano entre los
grandes juristas.