Teodorico I era hijo del rey
Alarico y continuó el pacto de federación que tenía suscrito su padre con los romanos. De esta manera los visigodos podían asentarse en una tierra a cambio de formar parte del ejército. No en balde, Teodorico participó en la lucha contra los hunos de
Atila, muriendo en el campo de batalla colaborando con sus aliados romanos.