El hijo de
Cleopatra y
Julio César tenía cuatro años cuando su madre decidió asociarlo al trono para compartir el poder. La derrota de
Marco Antonio y Cleopatra a manos de
Octavio en la
batalla de Accio marcó la vida del pequeño ya que el futuro Augusto mandó asesinar al niño cuando conquistó Egipto y su madre y Antonio murieron.