El
reinado de Justino I se considera como preludio del
Justiniano. Su elección vino de la mano del ejército ya que Justino era un excelente militar aunque carecía de cultura. No existen numerosos datos de la época y su gobierno apenas ha dejado hechos destacables, a excepción de la derogación de la vigencia del "Henótico" y el regreso a la comunicación integral con Roma.