Cuando Clodoveo se hizo con la
corona franca a la muerte de su padre
Childerico I corría el año 481. Su primer paso sería ocupar la Galia al frente de los francos salios. Después venció a los alamanes para unificar políticamente la Galia. Gracias a su esposa Clotilde se convirtió al catolicismo, poniendo en marcha la pacificación entre los galo-romanos y los francos, obteniendo un vínculo estable entre ambos pueblos. La capital del nuevo reino unificado se establecerá en París.
Clodoveo fomentará el posterior desarrollo del sistema feudal al crear el cargo de conde, establecer la herencia real, confirmar las competencias reales en el nombramiento de los obispos y su derecho sobre las propiedades de la Iglesia o imponer las normas del derecho sálico. De esta manera las bases del feudalismo se plantean ya en pleno siglo VI al igual que harán los
visigodos.
Al morir Clodoveo dividirá su reino entre sus cuatro hijos en cuatro partes iguales, aunque no eran territorios continuos sino entremezclados.