Los datos biográficos sobre san Benito de Nursia proceden en su mayoría de los "Diálogos" de
san Gregorio Magno. Benito se educó en Roma dentro del cristianismo, a la sombra de su hermana Escolástica. Desde la Ciudad Papal se trasladó a Subiaco donde estuvo tres años dedicado a la plegaria y la penitencia.
Los monjes que vivían en los alrededores y los que integraban la comunidad de Vicovaro le reclamaron como abad. Estas continuas reclamaciones para guiar y aconsejar a los que se le acercaban motivaron su renuncia a la vida eremítica, aunque siempre manifestó ciertas dosis de
eremitismo en su forma de actuar.
En el año 529 debe abandonar Subiaco debido a las envidias que despertó entre algunos miembros de la comunidad, instalándose en Cassino. Construyó una casa en el monte que rodeaba la ciudad donde se dedicó a difundir el mensaje de Cristo, surgiendo de esa manera el primer monasterio donde aplica la regla benedictina. Entre sus bases debemos destacar la independencia de la comunidad y la organización autónoma. El monje debía separarse del mundo acogiendo una vida de trabajo en campos y escritorios. Desde el monasterio de Montecassino la regla benedictina se extenderá por toda Europa.