El nieto de
Cosroes I será otro de los grandes monarcas de la dinastía sasánida en Persia. Los enfrentamientos con
el Imperio Bizantino fueron continuos y abrió una nueva línea de expansión al conquistar Jerusalén y penetrar en Egipto. Sin embargo, fue derrotado por
Heraclio en esta lucha. Tras 38 años de reinado murió asesinado en el año 628.