A la muerte del califa Al-Hadi le sucedió su hermano Harum al-Rasid. Esta sucesión provocó diversas rebeliones internas que serían rápidamente sofocadas por el nuevo califa. Su siguiente paso sería luchar contra los bizantinos, manteniendo continuas guerras con la emperatriz
Irene y su sucesor
Nicéforo, por lo que
el califato de Bagdad alcanzó su máximo esplendor y grandeza, extendiendo su imperio desde Africa del norte hasta Trasoxiana. Su imagen ha sido magnificada por la leyenda al formar parte de los protagonistas de "Las Mil y una noches", convirtiéndose en un símbolo de la justicia y la magnificencia real a pesar de ser un hombre ambicioso y cruel.