Silo será el sucesor de
Aurelio en el trono asturiano. Los especialistas consideran que podría tratarse de un miembro de la aristocracia indígena -debido a su nombre- emparentado con el linaje alfonsino gracias a su matrimonio con Adosinda, una hija de
Alfonso I. Vivió un periodo de paz con
los cordobeses debido a los duros conflictos internos que tuvo que solventar
Abd al-Rahman I, involucrando en ellos hasta el propio
Carlomagno. Los deseos independentistas de la región de Galicia se manifiestan en una rebelión, sofocada al derrotar Silo a los sublevados en la batalla del Monte Cupeiro (Lugo). La corte se traslada de Cangas de Onís a Pravia, suponiendo el incremento de la importancia de la zona central respecto a las montañas, indicando también el aumento de la seguridad en el reino.
Mauregato será su sucesor.