La monarquía leonesa quedaba en una delicada situación a la muerte de
Vermudo II. Su hijo Alfonso V heredaba la corona con solo tres años, ejerciendo la regencia el conde gallego Menendo González. Esta tutela gallega motivará los recelos del conde castellano
Sancho García, quien intentará atraerse a los nobles leoneses a su causa. Para ello liderará un potente ejército contra
Almanzor, sufriendo una contundente derrota en Medinaceli (1000). La lucha entre los condes por la tutela del pequeño rey continúa, ejerciendo de mediador en el conflicto el nuevo caudillo cordobés,
Abd al-Malik. Menendo González saldrá favorecido lo que motivó un ataque de Sancho a los valles altos leoneses y una nueva alianza entre leoneses, castellanos y navarros contra el cordobés. La victoria sonrió de nuevo del lado
musulmán.
Cuando Alfonso V alcance la mayoría de edad impondrá prudencia en los actos de la corona, realizando una importante labor restauradora de la legalidad que culminará con los decretos del año 1017.