Hijo de
Jaime II y de Blanca de Anjou, alcanzó el trono en 1327 por la renuncia del primogénito Jaime. Como infante, emprendió la campaña de conquista de Cerdeña (1323-1325). Casado con Teresa de Entenza, nieta del conde de Urgel, de éste matrimonio nació su sucesor
Pedro IV el Ceremonioso. Por su segundo matrimonio, con Leonor de Castilla, hija de
Fernando IV, donó numerosas posesiones del reino de Valencia a su hijo Fernando, provocando las protestas de su primer hijo, Pedro, y de una mayoría de la nobleza aragonesa y de la población valenciana. Debido a esto, hubo de revocar su decisión y reafirmar la ordenanza de su padre, declarando el reino indivisible.
La mala gestión de los funcionarios catalanes provocó revueltas en Cerdeña (1329), instigadas por Génova, que supusieron un enfrentamiento económico y militar nunca solventado por lo corto de su mandato. En el ámbito peninsular, intentó emprender una cruzada conjunta con Castilla contra los musulmanes, que nunca se llevó a cabo por los problemas con Cerdeña y por el acuerdo firmado entre
Alfonso XI y Mohamed IV de Granada.