Nacido en Saverdun, era hijo de un panadero y vivió en Avignon. Eliminó las encomiendas de abadías y obispados. Su labor fue capital en el conjunto de la Iglesia medieval: luchó contra el nepotismo y la simonía y medió en el conflicto con la Iglesia griega, intentando acabar con el cisma existente. Intentó terminar también con las
luchas entre Francia e Inglaterra.